domingo, 16 de febrero de 2014

ANDALUCÍA EN LA EDAD MODERNA Y CONTEMPORÁNEA


Edad Moderna


Tras la conquista castellana, el territorio de la actual Andalucia estaba ocupada por cuatro reinos: Sevilla, Córdoba, Jaén y Granada. Sin embargo, el término Andalucía se solía usar para designar los reinos de Sevilla y Córdoba.

Un hecho clave en el territorio de la actual Andalucía es la Guerra de las Alpujarras de 1570-72. Al final de la misma, la inmensa mayoría de la población morisca fue tristemente expulsada de la tierra donde había vivido durante generaciones. En un primer momento fueron redistribuidos en el interior de Castilla, para luego ser expulsados totalmente en 1609. Muchos de estos andalusíes terminaron en ciudades del norte de África como Fez o Tetuán, donde su descendencia se prolonga en el tiempo hasta el día de hoy.


Tras la Guerra de las Alpujarras, Castilla organiza repoblaciones. Podemos afirmar que no se consiguió el peso demográfico de la época morisca hasta mediados del siglo XVIII; sin embargo, estas repoblaciones supusieron la llegada de miles de colonos de otros puntos de Castilla, Aragón y otros países europeos, que llevaron sus costumbres y formas de vida a lugares cuya población quedó severamente mermada tras la expulsión morisca. Algunos autores atribuyen a estas repoblaciones las rivalidades existentes en la actualidad entre pueblos cercanos.

La campaña de expansión castellana en América durante el siglo XVI causará un periodo de esplendor en Andalucía occidental, especialmente en Huelva, Sevilla y Cádiz, debido a su situación como puerta de salida hacia América. El Reino de Granada, por el contrario, tenía sus intereses en el Mediterráneo, por lo que sus contactos con las colonias americanas fueron bastante menores. 

Sin embargo, el siglo XVII es desastroso para Andalucía, por las epidemias de peste que sufrió. Se produce asimismo una nueva señorialización de las tierras, con el consiguiente perjuicio para los campesinos andaluces.

La Guerra de Sucesión (1700) apenas tuvo repercusión en Andalucía, que estuvo desde el principio del lado de Felipe de Anjou. 


En este siglo se da una importante repoblación, obra del ilustrado Pablo de Olavide, en la cual se establecen más de 1.400 familias, que sufren una profunda asimilación cultural.

Edad contemporánea


Andalucía vivía una época dorada hasta el comienzo del siglo XIX. La Guerra de la Independencia y la independencia de las colonias españolas en América tiene consecuencias fatales para Andalucía. Durante la Guerra de la Independencia se redacta en Cádiz la primera constitución democrática de España (promulgada el 19 de marzo de1812), derogada poco más tarde por el rey Fernando VII, hasta cuya muerte no se pudo superar el absolutismo. Sin embargo, el período liberal tampoco ayuda a Andalucía, pues se pasa de un gobierno absolutista a un gobierno de unos pocos, que sólo legislan a su favor. Las revueltas se siguen sucediendo por todo el territorio andaluz, y hace su aparición el bandolerismo. La grave crisis económica conducirá a los andaluces a apoyar la revolución de 1868 (la Gloriosa), aunque la república cantonal a la que da lugar fracasa casi inmediatamente*, dando paso a otro período monárquico.

En 1883 se aprueba la Constitución Federal de Antequera, que fue un intento fallido por dotar a Andalucía de un Estado independiente.


El nuevo estado monárquico no arregla ninguno de los problemas existentes. No prospera la burguesía autóctona y los recursos naturales son explotados por empresas extranjeras; los latifundios no se modernizan y el comercio no sale de su crisis. La inmovilidad política propiciada por el turno de partidos y el caciquismo agrava aún más la situación y aumenta la miseria reinante en Andalucía. Con la pérdida de las últimas colonias en 1898 Andalucía toca fondo, con unos niveles de paro y hambre extremos. 


La dictadura de Primo de Rivera entre 1923 y 1930 traerá consigo leves mejoras para Andalucía, destacando el declive del caciquismo.

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